Hervás (Cáceres), un rinconcito de Extremadura con encanto.

No te lo puedo negar, Hervás era el mejor punto de descanso en nuestro particular viaje hacia el norte de España. Un parada que no superaría las 24 horas y que sin duda alguna se quedaron cortas.

Si Extremadura no la conoces lo primero que se te puede venir a la cabeza es calor, llanura… ¡Ah! Y frontera con Portugal. Estamos muy equivocados. Extremadura alberga una historia, cultura, gastronomía y una flora y fauna que puede llegar a sorprendernos. Y ahí tenemos a Hervás, un rinconcito de Extremadura, que tal y como dice una de sus teorías sobre su topónimo, hace referencia a la cantidad de hierbas existentes en su territorio. Por tanto, obviamos de base llanura, escasez de verde o similar.

Antes de seguir hablándote sobre Hervás me gustaría recomendarte nuestro alojamiento (pagado de nuestro bolsillo): El Jardín del Convento.  Ideal para buscar la tranquilidad, silencio y algo de paz entre tanto bullicio del día a día. Limpieza exquisita, y por favor, desayuna. Productos de primerísima calidad, con frutas o mermeladas de su huerto. El plan nocturno fue pedir una pizza en la plaza del pueblo, llevárnoslo al jardín ambientado con música y cenar mirando a las estrellas. Sí, las estrellas, aquí la contaminación lumínica escasea.

Siguiendo con nuestro paseo por este municipio, de no más de 4000 habitantes, nos topamos con el principal atractivo. Su barrio judío o Judería de Hervás, creada en el Siglo XV debido al establecimiento de una comunidad hebrea junto al río Ambroz, caracterizada por su calles estrechas, sombrías y entramadas unas con otras. Piérdete por ellas.

Después de perderte o encontrarte por su barrio judío y visitar el Castillo de la Orden del Temple, Castillo perteneciente a miembros de los caballeros templarios ¡apasionante!, llega la hora de comer y degustar la gastronomía del lugar. No lo dudes, ve A Fuego Lento. Entrando en el enlace verás mi reseña. Pero te adelanto, si te gusta la carne y quieres dejarte llevar por Extremadura pide caldereta de cordero. ¡Riquísima!

Continuando con nuestra experiencia aprovechamos para ver Hervás desde las afueras. Para ello realizamos una ruta (no tiene pérdida) que no te llevará más de 2h. Comienza en el puente de la Fuente Chiquita, una vez pasado tomamos el camino a mano derecha que nos llevará hacia el Mirador del Puente de Hierro, el cual se une a una pista de Camino Rural el cual nos volverá a llevar a Hervás.


Para finalizar el día, puedes acabar en la Plaza de la Corredera de Hervás tomando un refrigerio acompañado de algún pincho. Tienes varios establecimientos como BBTotra. 

Espero haberte ayudado a conocer Hervás, y lo más importante, visitar una de las poblaciones más importantes del Valle del Ambroz.